
Durante años nos han hecho creer que entrenar bien significaba terminar agotadas, sudando al límite y con agujetas al día siguiente. Pero cada vez más expertas cuestionan esa idea. El entrenamiento de bajo impacto no es necesariamente más fácil: es más sostenible. Una forma de moverse que fortalece el cuerpo con inteligencia y permite seguir entrenando, y disfrutándolo, durante décadas. Leer


