
Ese momento glorioso bajo el agua caliente puede estar durando bastante más de lo que nuestra piel necesita. Una experta en cosmética explica por qué una ducha de entre 5 y 10 minutos es suficiente, qué sucede con la barrera cutánea cuando nos excedemos y cuál es la temperatura que deberíamos intentar no superar para evitar sequedad, deshidratación y picores. Leer


