
Antes del champú, del acondicionador y de cualquier mascarilla milagrosa, hay un gesto que puede marcar la diferencia entre una melena cuidada y una llena de roturas: cepillarse el pelo en seco. María Baras lo repite desde hace 25 años porque, al mojarse, el cabello se vuelve más frágil y necesita mucha más delicadeza. Leer


