Melissa Cunningham, experta en belleza: «A partir de los 50, antes del colorete, coloca dos dedos a cada lado de la nariz para localizar el punto más alto del pómulo»

El colorete puede hacer mucho más que aportar buena cara: según dónde lo apliquemos, también ayuda a que los pómulos parezcan más redondeados y elevados. Y cuando el rostro pierde parte de su volumen con los años, pequeños gestos de maquillaje cobran especial importancia. Dos tonos, una textura favorecedora y unos centímetros de diferencia pueden cambiar el resultado sin esfuerzo. Leer

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