
Con la llegada del frío, la piel puede notarse más tirante, deshidratada o sin luminosidad. Y adaptar la rutina de belleza a las bajas temperaturas no siempre debe suponer un cambio de armario cosmético. Así lo explica la dermatóloga Lidia Maroñas, que asegura que «lo que debe prevalecer en nuestra rutina es nuestra piel, no el calendario y apostar por el retinol y los ácidos en otoño para renovarla». Leer


