
No es necesario hacer el 100% de las cosas bien, sino de identificar cuáles son las que realmente importan. Aplicada a los hábitos, el trabajo, las relaciones o el autocuidado, la regla 80/20 puede ayudarnos a simplificar nuestra vida, rebajar el perfeccionismo y dedicar nuestra energía a aquello que de verdad tiene un impacto en nuestro bienestar. Leer


