Sonia Díaz Rois, coach y mentora: «No solemos escuchar al enfado cuando nos habla flojito, sino que esperamos a que grite para prestarle atención»

El enfado tiene mala fama, porque se asocia a la ira y a la discusión. Hemos aprendido a rechazarlo, a confundirlo con la ira y la agresividad, y a escucharlo solo cuando ya ha explotado. Pero siempre tiene algo que enseñarnos que nos hace cuestionarnos qué hay detrás de cada enojo. Leer

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