
Cada paso sobre la playa exige más fuerza, activa tobillos, glúteos y musculatura estabilizadora y puede llegar a requerir hasta casi tres veces más energía que caminarsobre una superficie firme. El entrenador explica cuándo elegir arena seca, húmeda o cómo caminar por la orilla para aprovechar todos sus beneficios sin sobrecargas. Leer


