¿Y si dejáramos de iniciar las conversaciones diciendo «qué calor hace»?

El calor está sobrevalorado como tema de conversación. Salir de ese bucle este verano nos puede hacer ganar mucho bienestar, no porque ignorándolo vaya a desaparecer, sino porque dedicarle toda nuestra atención no baja la temperatura, pero sí puede elevar nuestro nivel de agotamiento. Leer

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