«Las casas de Gaudí, un escenario de ópera con estructura proustiana», por Luis Alemany

Si se atiende al tiempo y al lugar, Antoni Gaudí (1852-1926) tendría que haber participado de una de las grandes revoluciones secretas del siglo XIX: la de la invención de lo doméstico como un placer, como un hecho cultural y como una vivencia íntima que nos marca: todos somos los lugares en los que hemos vivido, todos somos la casa de nuestros padres, el primer piso que compartimos con una pareja y el lugar en el que criamos a nuestros hijos y también somos esa vivienda idealizada en la que anhelamos envejecer. Leer

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