
No hay necesidad de elegir entre ir al gimnasio o moverte más, porque toda esa disyuntiva sin sentido entre las dos prácticas no es más que un subproducto del sedentarismo que nos absorbe. La clave, como dice la entrenadora Patricia Vera, es equilibrar ambas prácticas porque la verdad es que necesitamos tanto caminar, subir escaleras o cargar con las bolsas de la compra como ir al gimnasio. Leer


