
El surco nasogeniano, ese «paréntesis» que enmarca tus labios especialmente cuando sonríes y, con el paso del tiempo, también cuando no lo haces, no es una arruga. Es el resultado de la flacidez de la piel del rostro, especialmente en los pómulos. Existen tratamientos, pero si quieres atenuarlo desde casa este gesto que me enseñó mi facialista da muy buenos resultados. Leer


