
Los propietarios encontraron esta casa de casualidad, vivían en una urbanización de la sierra madrileña a dos calles de ella y nada más verla se enamoraron. Amplia y luminosa, supieron reconocer de inmediato todas sus posibilidades y decidieron comprarla sin dudarlo. En su renovación, la interiorista Rocío Mos apostó por maderas y piedras naturales, textiles nobles, paleta de tonos neutros con acentos de color, elementos de diseño complementados con piezas de anticuario. Leer


