
Hay peinados que parecen pensados durante horas y, en realidad, se resuelven en cinco minutos frente al espejo. El moño bajo con lazo de terciopelo que llevó Kirsten Dunst es exactamente eso: sencillo, elegante y estratégico. Funciona igual de bien en una boda que en una reunión clave. Sofisticación instantánea, sin drama. Leer


