
Si ha habido una aristócrata carismática en el último siglo, ha sido Cayetana, XVIII duquesa de Alba. Atravesó la Guerra Civil, la Segunda Guerra Mundial, la dictadura, el paso a la democracia, vivió y amó a su manera, libremente, sin olvidar nunca quién era y la responsabilidad de su legado. En el centenario de su nacimiento, la Casa de Alba repasa, en una exposición que se inaugura el 4 de marzo en el Palacio de Dueñas, en Sevilla, su figura y su influencia. Su hija Eugenia, comisaria de la muestra junto a Cristina Carrillo de Albornoz, nos cuenta el contenido de Cayetana, grande de España, y nos abre las puertas del palacio. Leer


