
Es habitual tener la tentación de dejar las tareas para mañana, revisar mil veces el móvil antes de empezar o hacer cosas triviales en lugar de volcarnos en un trabajo. Y, luego, la culpa. La procrastinación es natural del ser humano, pero puede llegar a convertirse en un problema. Y no tiene que ver con la falta de voluntad ni vaguería; sino que puede ser la señal de que haya un conflicto interior. Leer


