
El antídoto no existe porque son muy pocos los que padecen fijación por comprar libros que deseen curarse. De vez en cuando hacen una pequeña limpia y vuelven a las andadas: entran en la librería en busca de un título y salen con tres o cuatro imprevistos. Una pasión bastante más común de lo que parece y ¡buenas noticias! no se considera un trastorno psicológico. Leer


