
Ahora sabemos que los aromas tienen el poder de mejorar nuestro estado de ánimo. Sentirnos bien después de oler una fragancia no solo está en nuestra mente. Así lo explican los estudios sobre la química cerebral que miden cómo los perfumes impactan en nuestras emociones y Judith González, experta en esencias con más de 20 años de experiencia. Leer


