
Nunca parece recién hecho, pero siempre funciona. El pelo francés se ha convertido en uno de los grandes misterios de la belleza contemporánea: admirado, copiado y constantemente reinterpretado. Detrás de ese aparente desorden hay historia, cultura y una forma muy concreta de entender la belleza femenina. Porque ese encanto no nace del azar, sino de una idea profundamente arraigada. Leer


