
Sumidos en lo que muchos consideran la cuarta revolución industrial, las redes sociales están saturadas de mensajes aparentemente contradictorios que ensalzan lo analógico. Escribe un diario, lee antes de dormir, pasea, pinta y colorea. Cualquier cosa con tal de reducir el tiempo de pantalla y sus nefastas consecuencias, pero ¿se trata de un propósito realista o sólo añade una carga extra a la interminable lista de tareas pendientes por nuestro bienestar? Leer


