Viktor Frankl, neurólogo, psiquiatra y filósofo: «La felicidad, como el éxito, no se puede perseguir; hay que dejar que suceda sin preocuparse por ella»

Obsesionados por alcanzar la felicidad, la búsqueda de ese estado, generalmente idealizado, se convierte en una carrera que desfonda y provoca el efecto contrario, la desdicha. Leer

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