
Explica Diana Montoya, una de las mejores facialistas de Madrid, que después del verano cometemos un grave error con nuestra piel: «Tenemos demasiada prisa por corregir«. Y es que, aunque las manchas son nuestra principal preocupación, primero debemos afrontar otros problemas menos visibles causados por el cloro, el salitre, el sol… como, por ejemplo, la deshidratación. Solo una vez que nuestra piel esté estable, podremos dar un paso más en nuestra rutina postverano. Leer


