
No hay lugar que se nos ocurra antes como destino para descansar en verano, pero cada día que vamos a la playa volvemos con una fatiga que ni en los días de más volumen de trabajo. La razón es fisiológica y nos la explica el doctor Francisco Martínez Pérez, especialista en neurofisiología clínica: «Estar tumbados en la playa no significa necesariamente que nuestro organismo esté en reposo». Leer


