
Las vacaciones prometen descanso, pero a veces llegan cargadas de deberes invisibles: desconectar, disfrutar, dormir, aprovechar el tiempo y regresar como nuevas. Cuando depositamos en unos pocos días la responsabilidad de reparar meses de agotamiento, el alivio puede convertirse en presión. La psicóloga Ana Sierra explica por qué ajustar nuestras expectativas puede ayudarnos a descansar mejor y sin tanta culpa. Leer


