
Su madre, Carolina de Mónaco, es desde los 80 la mejor clienta de Chanel pero ella, Carlota Casiraghi, tiene desde 2020 un contrato con la Maison como embajadora. Cuando puede salirse del guion y vestir de otras marcas, apuesta por esta -emblema del chic parisino de los últimos años-, que cuenta con una legión de seguidoras amantes del estilo retro y aires vintage. Leer


