
La piel de la cabeza también se tiene que cuidar. Sudor, contaminación, cloro, salitre, siliconas y productos de peinado pueden dejar el cuero cabelludo saturado, sensible y con menos capacidad para «respirar». La consecuencia se nota rápido: raíz grasa, picor, descamación, falta de volumen y una melena apagada. Hacer un ‘reset’ capilar puede ser el gesto que faltaba. Leer


