
La OMS lo dejó claro hace 80 años: la salud es física, mental y social. Y, sin embargo, seguimos empeñados en comprar bienestar a golpe de talonario, medirlo en calorías o rastrearlo en aplicaciones que no saben nada de nuestro barrio, el aire que respiramos o las preocupaciones que nos rondan la cabeza a diario. Leer


