
No se trata de sonreír siempre, sino de aprender a sostener la mirada. Entre la positividad tóxica y el pesimismo crónico existe un punto de equilibrio que la ciencia relaciona con el bienestar y la resiliencia. Leer

No se trata de sonreír siempre, sino de aprender a sostener la mirada. Entre la positividad tóxica y el pesimismo crónico existe un punto de equilibrio que la ciencia relaciona con el bienestar y la resiliencia. Leer