
Cuando valoramos el tamaño del bolso antes de salir de casa, el peso del abrigo para viajar en transporte público, la comodidad de los zapatos para caminar hasta el trabajo o la blancura del pantalón o del vestido por la probabilidad de que acabe manchado no nos vestimos desde el gusto o la estética, sino desde nuestra realidad. Para la socióloga Alba Nalón Mira, cualquier look supone siempre «un compromiso entre lo que queremos parecer, lo que nuestro cuerpo tolera y lo que el mundo nos permite» Leer


