Intelectual es el nuevo sexy: cuando ser culto no basta, también hay que parecerlo

Tras muchos años de hegemonía visual y preocupación estética, la intelectualidad despunta como atractivo y como tendencia. Ser culto vuelve a ser oficialmente sexy. Pero ¿se trata de un interés auténtico o se queda únicamente en la apariencia? Leer

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