
Hay trucos de maquillaje que se notan y otros que simplemente hacen que te digan «qué buena cara tienes hoy». El último gesto de Amanda Seyfried pertenece a esta segunda categoría: un detalle mínimo en la línea del agua capaz de abrir la mirada sin recargarla. La clave, eso sí, está en adaptarlo a cada color de ojos. Leer


