
Hay fines de semana que no piden brunch ni lista de planes, sino silencio. En un mundo que premia estar siempre disponibles, quedarse en casa empieza a sentirse casi revolucionario. El Home Cocooning no es desaparecer, es recogerse. Crear un refugio propio donde el cuerpo baje la guardia y la mente respire. Porque descansar bien se ha convertido, sencillamente, en necesidad. Leer


