Marta Masi, farmacéutica: «Cuando el cuerpo tiene el cortisol alto entra en modo ahorro de energía lo que se traduce en metabolismo más lento, más cansancio y sensación de inflamación»

Si sientes que, a partir de haber cumplido 40, tu piel se altera más, duermes peor y el cansancio se instala sin motivo aparente, puede que no sea casualidad. El cortisol, esa hormona diseñada para ayudarte a sobrevivir, puede estar trabajando en tu contra cuando el estrés se vuelve crónico. Entender su impacto es el primer paso para recuperar equilibrio y energía. Leer

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