
Rubio claro, ondas suaves y un maquillaje perfectamente afinado. El champagne blonde de Angelina Jolie confirma que incluso las pieles más claras pueden ganar luz, frescura y presencia sin recurrir a contrastes extremos. La clave está en elegir bien los matices, sumar movimiento al cabello y aportar color estratégico al rostro para un efecto buena cara inmediato. Leer


