
El pronóstico de los analistas de moda avisaba de un repunte del lujo —especialmente entre la generación Z y los millennials—. Consumidores que prefieren estar una semana comiendo arroz con tomate a sacrificar su prenda de lujo favorita. Zara lo sabe y quizá esté aprovechando la tendencia para transitar gradualmente hacia un modelo de consumo que prioriza calidad antes que cantidad. Estas son las 6 prendas que lo demuestran. Leer


